Huesos: beneficios, riesgos, normas de seguridad y alternativas. Parte I

Sé que va a sonar un poco raro que una veterinaria diga algo así pero realmente pienso que los huesos son una parte fundamental en la dieta de un perro y un gato. Están diseñados para comerlos, es su fuente primaria de calcio además de contener muchos más minerales y nutrientes de todo tipo.

A parte del valor nutritivo que tienen, masticar y roer huesos tiene un efecto muy positivo en la salud dental de nuestras mascotas. Como veterinaria he visto hasta la saciedad bocas horrorosas a las que no te puedes ni acercar del hedor que desprenden. Antes pensaba que al hacerse mayores los perros y gatos acumulaban sarro como un proceso natural hasta que empecé a darle una dieta cruda a mi perra y…. ¡tachaan! Nada de sarro o muy poquito, nunca más tuve que plantearme una limpieza dental. Resultó obvio que la causa era el pienso y lo corroboré con el paso del tiempo con los perros de amigos, familiares y clientes a los que ayudo a cambiar a una dieta natural.

La acumulación de sarro puede parecer algo banal pero no lo es. Esas bocas huelen de ese modo por la gran cantidad de contaminación bacteriana. Esa infección e inflamación crónica tiene efectos que no solamente se restringen a la boca, las bacterias y los compuestos químicos resultantes de la inflamación (sobretodo éstos) viajan por el torrente sanguíneo teniendo efectos en todo el cuerpo. Es bien sabido que la inflamación crónica es precursora y causa de muchas enfermedades. Para empeorar el asunto las limpiezas dentales en el veterinario implican una anestesia general y son normalmente los perros más mayores los que tienen más sarro y otros problemas de salud que hace que las anestesias generales muy delicadas o no planteables directamente. Algunos tienen tanto sarro y tanta inflamación que tienen dolor crónico y les cuesta comer. Esta situación es muy habitual en perros mayores que han comido pienso toda la vida.

Por suerte los huesos hacen la función de cepillo de dientes, la naturaleza es sabia. Por experiencia sé que incluso aquellos perros que comen el hueso molido acumulan muy poco sarro lo que me lleva a la conclusión que la causa de la acumulación de sarro es el pienso en sí mismo. Los perros que mastican y roen huesos en general tienen una salud dental inmejorable: dientes blancos y fuertes. Trabajar los huesos estimula las encías, ligamentos y músculos y este es el motivo, junto con la limpieza, por el que los dientes están tan sanos. Una buena salud dental es fundamental para un buen estado de salud general.

Para terminar con los beneficios solamente decir que un perro comiendo huesos es un perro feliz, tiene un efecto psicológico muy positivo para ellos. Un perro que come huesos es un perro al que se le permite ser perro.

¿Tiene sus riesgos dar huesos? Pues sí, como todo. Un poco más arriba he expuesto uno de los riesgos de comer pienso. Hay normas que se deben cumplir para minimizar riesgos al comer huesos. De todos modos a pesar de cumplir todas las normas uno tiene que asumir como dueño que quizás algún día alguna cosa pueda suceder. Lo cierto es que los perros con experiencia que tienen dueños educados y responsables raramente tienen problemas y comen huesos todos los días.

Problemas más comunes:

1. Dientes rotos: siempre a consecuencia de roer huesos muy duros, los llamados huesos recreativos. Si un diente se rompe puede implicar la extracción del mismo o tal vez sea posible reparar si se dispone de un dentista veterinario en la zona (no abundan).

2. Impactaciones: eso significa que los trocitos de hueso se conglomeran en una masa sólida en el intestino grueso y no se mueve a pesar de los esfuerzos por defecar. Es doloroso. Suele pasar por comer un exceso de huesos carnosos y por ingerir un exceso de hueso recreativo (es fácil ingerir un exceso de éstos). El problema puede solventarse fácilmente si no es muy severo o puede que haya que hacer enemas bajo anestesia (he hecho bastantes) y en casos muy extremos cirugía (he oído un caso pero personalmente no he hecho ninguna ni he sabido de ningún compañero directo).

3. Obstrucciones: pueden darse en el esófago (el tubo que va de la boca al estómago) o en el intestino. Cuando el problema se da en el esófago suele ser porque el perro es muy ansioso y simplemente aspira el trozo que se le da, porque se ha dado un hueso demasiado pequeño o porque el hueso no era crudo. Las obstrucciones intestinales suelen pasar a consecuencia de dar huesos cocinados.

Existen las perforaciones (por huesos pequeños) y atragantamientos que son problemas muy poco comunes.

Leyendo el porqué de los problemas se puede deducir con bastante facilidad cuales son las normas de seguridad para dar huesos, estas son fundamentalmente cuatro:

1. Siempre crudos, cuando se cocinan los huesos pierden su elasticidad y son un problema en potencia (además de no aportar nada a nivel nutricional). Los huesos crudos son relativamente blandos y no se astillan mucho. Los huesos de animales grandes que soportan peso son muy duros y pueden astillarse fácilmente aunque sean crudos, un poco más adelante hablaré de los huesos recreativos.

2. Deben ser huesos carnosos, eso significa que deben estar envueltos de carne para que su paso por el sistema gastrointestinal sea seguro.

3. Adecuados para el tamaño del perro: siempre recomiendo que la cantidad de huesos carnosos que le toca a diario se de en una sola pieza. Piezas grandes son la clave. Un perro aunque sea ansioso no tiene más remedio que trabajar una pieza grande de hueso. Son los huesos pequeños que no trabajan los que se encajan.

4. Dar los huesos bajo supervisión

 

Resumiendo: crudos, carnosos, en piezas grandes en relación al perro y bajo supervisión. Cumpliendo estas normas es muy improbable que el perro tenga algún problema. De todos modos hay situaciones en las que no se quiere o no se pueden dar huesos, en estos casos hay alternativas que comentaré en la parte dos del artículo. En esta parte también hablaré de los huesos recreativos.

Espero que hasta aquí esta información sea de utilidad, ¡más en breve!

Neus Candela

Veterinaria especializada en nutrición natural, asesoramiento on line

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